Los materiales del equipo deben poder resistir diversos efectos físicos, químicos y biológicos, y no se deben utilizar materiales que sean nocivos para el cuerpo humano o reaccionen con el medio de trabajo. Las piezas del equipo deben estar fabricadas con materiales resistentes al envejecimiento, la fatiga y la corrosión. Antes de salir de fábrica, el equipo debe someterse a inspecciones de apariencia, detección de ruido, pruebas de confiabilidad, etc. para garantizar que el rendimiento del equipo cumpla con los requisitos técnicos.
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